sábado, 16 de junio de 2018

El vodevil de Lopetegui, Florentino y la Selección.


Un antiguo espía doble soviético que se dedica ahora a la exportación de cuerdas para yo-yós de fabricación japonesa a los países del Cono Sur (aunque en realidad esto es una tapadera para espiar para una potencia asiática emergente) le pasó información sensible a una amiga mía sobre el caso de Lopetegui. Esta amiga me la transmitió a mi y confirmó lo que yo pensaba por mi cuenta.
Resulta que cuando Zidane se va sorpresivamente, Florentino entra en pánico obsesionado en que no se devalúe el producto que tiene que vender. Peina el mercado pero ve que no cuaja nada. Entonces (no se si a través del hilo conductor de Jorge Mendes) repara en Lopetegui. Éste tiene buen cartel y puede servir para salir dignamente del contratiempo. Pero se le plantea al presidente merengue el siguiente sudoku: Si lo ficha después del mundial y el vasco sale por la puerta grande, el caché del míster se va a la estratosfera. Si por contra lo ficha ahora pero hace un bodrio de torneo todo se deshace como un azucarillo en un vaso de agua. Solución: reventar la relación de Lopetegui con la Selección y que no vaya al mundial. El prestigio deportivo del entrenador permanece intacto aunque quede como un villano. El caché será bueno "ma non troppo". Da igual que la Selección se hunda o de una imagen esperpéntica.
Hay que reconocer que Florentino ha sido coherente. Igual que otro decía "programa, programa y programa" él dice"mercado, mercado y mercado". Y es que las divisas no conocen de patrias ni fronteras.
Por cierto, el espía ha conseguido entradas para la final y ha invitado a mi amiga. Yo me había hecho ilusiones con ella, pero...

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

(Imagen: La Vanguardia)

Taurinos y antitaurinos


No he sido nunca de los llamados "taurinos" ni tampoco de los furibundo detractores de la denominada "fiesta nacional". Como una gran mayoría de la gente de mi generación observaba de joven todo ese mundo con auténtica indiferencia.
Hay que reconocer, por otra parte, el gran arraigo sociológico que tenía y tiene aún ese espectáculo.
Recuerdo que cuando organizaban algún debate en la tele entre taurinos y enemigos de la "fiesta brava" nos presentaban a estos últimos como gente utópica, idealista, que no pisaba tierra y que constituía una pequeñísima franja de la sociedad de entonces. Se les veía incluso con un cierto halo de extravagancia. Anualmente Manuel Vicent escribía su famosa columna antitaurina que se despachaba muchas veces displicentemente ("cosas de Vicent", solían decir).
Uno de los razonamientos que más me llamaba la atención en esas viscerales disputas entre aficionados y detractores era un argumento muy utilizado por los primeros referido a que la tauromaquia había sido una inagotable fuente de inspiración para artistas inmortales, genios de la pintura, de la poesía, de las artes en general. Yo reflexionaba y llegaba a la conclusión de que esa tesis, bien analizada era en realidad una de las mayores armas dialécticas que se podía oponer al argumentario de los taurinos.
Vamos a observar con detenimiento esa cuestión. Goya, Picasso, García Lorca, etc, todos ellos bebieron en la tauromaquia para inspirarse y crear algunas de sus obras más geniales. Pues vamos a decirlo claramente, una persona con la sensibilidad actual, por muy taurina que fuese no aguantaría ni cinco minutos como espectador de una de esas corridas de toros que inspiraron hasta lo sublime a esos genios. El espectáculo era dantesco. Los caballos de los picadores, auténticos jamelgos esqueléticos, aparecían con los ojos vendados y ¡¡sin ningún tipo de protección corporal!! Es de imaginar la escena. Para cada faena de una de las reses, una ristra de monturas terminaba en la arena con las tripas fuera llenas de moscas y con el albero encharcado de sangre. Una auténtica carnicería. Lo de menos era lo que sufría el toro. Lo de los caballos era espeluznante.
El espectáculo taurino era entonces la gran pasión de las masas populares. Ni siquiera cuando se anunció la pérdida de Cuba se suspendió la corrida que estaba teniendo lugar. Era un hecho totalmente arraigado en el pueblo. Algún tímido balbuceo de algún miembro de la generación del 98, como Pío Baroja, deploraba la barbarie que anidaba en esos espectáculos.
¿Quiere decir todo esto que somos mejores personas que quienes vivieron esa época y disfrutaban de esas tardes de toros? Yo no lo diría. A mi juicio, lo que significa eso es que las sensibilidades cambian, los paradigmas mutan, la visión de las cosas se transforma. Lo que hoy no tiene un pase ayer era ensalzado y considerado. En estas y en otras facetas de la vida.
Quizá dentro de un tiempo, no sé cuanto, si muchas o pocas décadas o algunos años, los que estén entonces nos mirarán como nosotros podemos mirar a los que destripaban caballos en la plaza cuando piensen en lo de ahora, un toro muriéndose asfixiado lamentablemente con una espada clavada.
Cada época tiene su propia mirada. No se pueden enjuiciar las cosas de antaño con las razones de hogaño. Pero el tiempo avanza y hace cambiar la percepción de muchas visiones. La Historia no se detiene.
(Imagen: ABC)

(Texto: © Mariano López A. Abellán)



Aproximación a los Agujeros Negros. Las noches de estudio en Granada.


-Para hacernos una idea de lo que es un Agujero Negro primero hemos de ser conscientes de una cosa: la materia que nos rodea habitualmente  está prácticamente vacía, es hueca. Incluso diría más, es una ilusión. Esto comprendo que es difícil de entender, pero es así-

 De esta manera hablaba uno de los compañeros de piso en Granada,  estudiante de  Físicas,  aquella noche de mediados de los setenta.  El cenicero rebosaba de colillas. En la gran mesa  rectangular cuatro conos de luz procedentes de sendas bombillas azules de flexos metálicos que rompían la total oscuridad del salón se saturaban de humo de tabaco. En la radio sonaba muy tenuamente la música de alguna emisora de la madrugada que a veces había que apagar para concentrarnos más. 
Y allí estábamos, con los apuntes de Fisicoquímica o de Botánica de Farmacia, mi amigo y compinche Manolo junto a otros compañeros del piso  matriculados en Físicas que  preparaban un examen de Mecánica Cuántica.
Habíamos hecho un pequeño descanso, y comenzábamos a charlar distendidamente, fumando y haciendo bromas. La conversación, rebotando al azar de tema en tema,  había desembocado en una reflexión sobre los Agujeros Negros. Se trataba de  un fenómeno tan misterioso que, con el nivel de cafeína en sangre que llevábamos, disparaba nuestra imaginación.
En ese momento estaba en el uso de la palabra un estudiante malagueño de Físicas dueño de una inteligencia portentosa. Racionalista en extremo, aplicaba un cientifismo tan radical a su vida cotidiana que de vez en cuando caía en comportamientos ciertamente extravagantes. Era el típico sabio distraído. Hasta las cosas más nimias y rutinarias las pasaba por el tamiz de un empirismo científico que le llevaba a veces a situaciones muy chocantes. Le llamábamos Merlín, aunque su nombre era Antonio.   
- Para imaginarnos lo que es un Agujero Negro -continuó- primero hemos de ser conscientes de cómo es realmente la materia que nos rodea. De cuál es la naturaleza del mundo del que formamos parte.
- ¿Y cómo es esa materia? -preguntó otro compañero tras dar una profunda calada al enésimo Celtas Cortos y expulsar una densísima vaharada de humo que  le ocultó el rostro.
- La materia que nos rodea está prácticamente vacía. Está hueca, no tiene casi nada dentro. Todo es un poco ilusorio. Amigos, habéis estudiado en Química elemental que la masa del átomo reside únicamente en el núcleo, donde están los protones y los neutrones. Sabéis también que la corteza, donde habitan los electrones, no tiene masa.
- Sí, eso ya lo sabíamos. ¿A dónde quieres ir a parar, Merlín?
-Pues quiero ir a parar a lo siguiente: ese núcleo que ostenta en exclusiva la masa  es 100.000 veces más pequeño que todo el átomo en su conjunto. Si éste fuera, por ejemplo, del tamaño de una nave industrial su núcleo sería del tamaño de una mosca. Bueno, es una comparación para andar por casa. Y la masa solo residiría en esa mosca, la nave industrial sería la corteza vacía del átomo donde campan a sus anchas los electrones carentes totalmente de masa.
 En ese momento tomó  la palabra el otro estudiante de Fisicas, Manolo, un muchacho de una familia muy humilde de agricultores  de la costa granadina que se expresaba con un acento andaluz cerradísimo. Se costeaba los estudios con la llamada Beca-salario. Era muy buen estudiante y terminó la carrera con excelentes notas. Un verano lo visité con mi hermano Guillermo y pudimos admirar cómo cultivaban la tierra él y su familia con una burra a la que le llamaban "la Morita". Gente muy buena y hospitalaria.
- Merlín, eso quiere decir que en este mundo en que vivimos las masas "reales" de los objetos nunca se tocan. En realidad sólo hay interacciones de campos electromagnéticos, ya que la "masa real" que posee el átomo permanece a buen recaudo rodeada de una corteza gigantesca completamente vacía. La verdad es que nunca nos tocamos realmente.
- Qué interesante -dijo el fumador de Celtas Cortos tras dar otra intensa calada a su cigarrillo.
- Sí -prosiguió Manolo -. Así es la materia que percibimos a nuestro alrededor. Pero en el Universo la materia adopta a veces otras características que le dan una naturaleza muy difícilmente imaginable por nosotros. Y voy a enfilar ya hacia los Agujeros Negros.
Manolo no fumaba, sólo en alguna fiesta y sin tragarse el humo.  Pero era un experimentado fumador pasivo. Para sorpresa de todos, pidió un cigarrillo, lo encendió y continuó.
- Vámonos primero a las estrellas -esto parece ahora premonitorio porque me han llegado noticias de que actualmente trabaja en un Instituto astrofísico-. Las estrellas son en general inmensas masas de átomos de hidrógeno que, a consecuencia de las descomunales presiones que se dan en estos cuerpos celestes, se fusionan formando átomos de helio. Esto supone que las estrellas son en realidad millones y millones de bombas atómicas de fusión, bombas de hidrógeno que liberan la energía necesaria, entre otras cosas, para equilibrar la colosal atracción gravitatoria que sufre la propia estrella y que le llevaría a implosionar, a derrumbarse hacia dentro de ella misma. Así, se produce un equilibrio entre la intensa temperatura del interior que provoca expansión y la tendencia a la contracción debida a la gravedad.
Pero llega un momento en que el combustible se va agotando, la temperatura interior desciende y comienza a predominar la fuerza de contracción gravitatoria que cada vez se hace más intensa.
Resumiendo y simplificando -porque todo esto es más complejo de lo que parece- se llega a una situación tal  que la fuerza de contracción es tan grande que la presión se hace insoportable para los átomos del interior. La estructura atómica se va desintegrado y llegamos a un punto en que sólo hay protones, neutrones y electrones libres. La estrella se convierte en lo que se denomina una "enana blanca".
Si la contracción sigue avanzando  debido a un tamaño estelar de tal calibre que provoque unas fuerzas gravitacionales muy grandes, todas las partículas se convierten en neutrones por causa de la unión de los electrones con protones. Llegamos así a la siguiente fase, la "estrella de neutrones".
- Debe de tener una densidad muy grande - apostilló el fumador de Celtas Cortos mientras la brasa de su cigarrillo relumbraba e iluminaba la penumbra  debido a una nueva e intensa calada.
- Así es - continuó Manolo -. SI EL SOL SE CONVIRTIERA EN UNA ESTRELLA DE NEUTRONES TODA SU MASA SE REDUCIRÍA A UNA ESFERA DE 16 KILÓMETROS DE DIÁMETRO. Y cuando se dan ciertas condiciones la gravitación puede hacer saltar esa estructura de neutrones y llegamos al colapso. Cada vez el volumen se reduce más, las partículas subatómicas se van apretando  entre sí, todo se va comprimiendo y ese vacío de la materia que nos rodea habitualmente desaparece por completo. La densidad llega a ser monstruosa al igual que la atracción gravitatoria. Entramos en un punto en que nada puede escapar a esa gravedad, ninguna partícula, ni siquiera la luz, de ahí el nombre de agujero negro. La masa tiende a cero y la atracción gravitatoria a infinito. El agujero negro está rodeado del llamado " horizonte de sucesos". Ese es el límite del que no puede escapar nada, ni un simple fotón de luz.
Nos quedamos todos pensativos durante unos instantes. En ese momento abrió la puerta un compañero de Elche estudiante de Aparejadores, muy aficionado a la música de Barry White.
- Ché, cojons, son las tres, la hora de las torta. Anem a echar a suertes quién baja al horno a por ellas.
   Y la noche avanzaba.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

[Imagen: De Ute Kraus, Physics education group Kraus, Universität Hildesheim, Space Time Travel, (background image of the milky way: Axel Mellinger) - Gallery of Space Time Travel, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=370240]

jueves, 14 de junio de 2018

El conflicto palestino-israelí. Datos objetivos.



 He observado que la gran mayoría de la gente ignora en qué consiste en realidad este conflicto geopolítico que ha marcado de manera decisiva la segunda mitad del pasado siglo y lo que llevamos de éste. La prensa escrita, los telediarios, una gran variedad de canales de información nos bombardean con este tema pero, ya digo, pocas personas saben qué sucede realmente en esta parte del mundo de la que alguien comentó que tenía "Demasiada Historia para tan poca Geografía". 

Voy a escribir prácticamente de memoria. Quedémonos con lo esencial si me equivoco en alguna fecha o algún nombre. 
Bien, todos sabemos la vinculación histórica, bíblica, religiosa de los judíos con Palestina. Hace unos dos mil años los romanos expulsan a la población hebrea de esa región y comienza su diáspora que les lleva a repartirse por todos los rincones de Europa. Todos sabemos de las tremendas persecuciones, los "pogromos", la brutal represión a que son sometidos. Bien es verdad que en unos sitios son mejor tratados que en otros. 
¿Qué pasa mientras tanto con Palestina? Del Imperio Romano pasa al Imperio Bizantino. Luego, a manos árabes. Por fin cae bajo el Imperio Otomano que la controla hasta la Primera Guerra Mundial. Como perdedor de este conflicto bélico dicho Imperio la cede al Británico que la convierte en un protectorado. Vamos a quedarnos aquí. 
¿Qué ha pasado mientras con los judíos? Tras las tremendas e injustas persecuciones sufridas se crea un movimiento a finales del siglo XIX llamado "sionista" cuyo líder más destacado es el ideólogo Teodoro Herzl. Se propugna la creación de una patria común para todos los judíos del mundo. Se especula, obviamente, con Palestina como país para esa patria. Pero se llegan a barajar regiones tan peregrinas como la Patagonia o Uganda. Éstas últimas no pasan de ser opciones meramente anecdóticas (ya digo, escribo de memoria sobre lecturas que hice hace bastantes años). 
Seguimos con Palestina. Como Protectorado británico llega hasta la Segunda Guerra Mundial. 
Todos sabemos las atrocidades que el régimen nazi perpetra contra los judíos. El Holocausto se convierte en una auténtica vergüenza no sólo para los alemanes sino para el propio ser humano en general. Es muy difícil de asumir que en pleno siglo XX se llegue a una monstruosidad semejante. 
Se crea una potente corriente política e ideológica que propugna que el pueblo judío se merece una patria tras el genocidio sufrido. Y esa patria no puede ser otra que Palestina. La situación demográfica en esos momentos en esa zona nos habla de una población mayoritariamente árabe con una minoría hebrea autóctona. Empieza a producirse un importante y rápido flujo migratorio judío al que se le llega a conferir prácticamente el carácter de epopeya. La patata caliente se hace cada vez más grande para los ingleses que detentan el Protectorado administrativo de la región. Hay organizaciones hebreas que llegan a aplicar la violencia contra los ingleses. El hecho más grave es el atentado contra el hotel King David. 
Termina la Segunda Guerra Mundial. Se descubren con detalle las atrocidades sufridas por el pueblo judío. Hay una batalla diplomática tremenda en torno a la creación de un estado para los hebreos. El ministro de Exteriores británico juega a dos bandas. Promete una cosa a los árabes y otra a los judíos. 
Al final,en el año 1948 se llega a la proclamación por la ONU de dos estados en Palestina. Uno para los judíos (el estado de Israel) y otro para los árabes. Estos últimos no aceptan esa resolución y abogan por un sólo estado, Palestina, que albergue a los árabes y a los judíos autóctonos. Ese no reconocimiento llegará hasta los noventa con los acuerdos de Oslo. Pero no nos adelantemos a los acontecimientos. 
Se produce la Primera Guerra árabe-isralí en el 48 en la que vencen los hebreos. Miles de árabes han de abandonar los territorios otorgados a Israel. Pero no se van a los territorios adjudicados a Palestina (Gaza y Cisjordania) sino que terminan como refugiados en otros paises árabes vecinos. 
Ya tenemos pues en Palestina un proyecto de dos estados reconocidos por la ONU. Israel y Palestina, configurada esta última en los territorios de Gaza y Cisjordania que no tienen continuidad física en el mapa. Como los palestinos no asumen está resolución, están por el "todo o nada", Gaza comienza a ser administrada de manera provisional por Egipto y Cisjordania por Jordania. 
En el año 1956, con Nasser en el poder en Egipto como líder del panarabismo, se llega a la nacionalización del Canal de Suez. (Ya digo, escribo de memoria, perdón si aparece algún gazapo, aunque creo que de momento no lo hay). Surge otro conflicto bélico en el que nuevamente vencen los israelíes que originará el declive político del carismático líder árabe. 
En el año 1967 estalla la Guerra de los Seis Días. En ese mínimo tiempo las fuerzas Armadas israelíes barren prácticamente a los ejércitos de tres países árabes (Egipto, Siria yJordania). De resultas de esto se quedan con los Altos del Golan sirios (hasta ahora) y con la península del Sinaí egipcia (devuelta tras los acuerdos de Camp Davis de 1979 entre Carter, Sadat y Menachem Beguin que les hizo merecedores además del Nobel de la Paz). Pero lo más importante: SE QUEDAN OCUPADOS MILITARMENTE LOS TERRITORIOS PALESTINOS DE GAZA Y CISJORDANIA. Ojo, ocupados, no anexionados. Esas fronteras siguen siendo las de la resolución de la ONU de 1948 para fundar el Estado de Israel. 
En 1973 hay otra guerra, la del Yonkipur. También vencen los israelíes. Los países árabes, como represalia, disparan el precio del petróleo de forma inimaginable. Esto provoca una crisis económica devastadora en Occidente que llega hasta finales de la década y a los primeros ochenta. 
Llegamos a los años noventa ( esto que escribo está muy resumido, todo es más complejo y con más hecho importantes). Yaser Arafat, líder de la OLP, estigmatizado como terrorista por unos y aclamado como hombre de estado por otros, llega a la conclusión de que nunca conseguirán vencer militarmente a los israelíes para crear un solo estado palestino. Decide entonces lo que era un sacrilegio para los palestinos: reconocer al estado de Israel para iniciar un proceso de paz. Llegar a esa conclusión le lleva a ser considerado un traidor por una no despreciable facción de su movimiento. Pero su tesis se impone. Con toda la mejor maquinaria diplomática mundial funcionando a todo gas llegamos a los acuerdos de Oslo. Al lema" Paz por territorios". Tras el "halcón" Ariel Sharon tenemos ahora una "paloma" en TelAviv, Isaac Rabin. Más tarde éste será asesinado por un fundamentalista judío. Volverán entonces los "halcones". El proceso de paz descarrila inexorablemte. Además se perciben cambios geoestratégicos a nivel mundial. Y hasta ahora. 
Como punto final hago una serie de consideraciones. 
La legalidad internacional nos dice que los territorios de Gaza y Cisjordania no son Israel. Éste último lo reconoció así en 1948 para poder fundar su propio estado. Si Israel intentara anexionarlos se daría un vuelco demográfico favorable a la población palestina. Además de ser ilegal. 
Todo se deja al albur de un proceso de paz. Israel reclama seguridad. Es comprensible. Está rodeada de enemigos. La Historia la ha tratado con mucha crueldad. Pero mientras tanto los palestinos viven en un limbo político absoluto. Son los únicos habitantes de este planeta que no pertenecen a ningún estado.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

(Imagen: EL PAÍS)

sábado, 2 de junio de 2018

Georges Moustaki



Egipcio, griego, francés, mediterráneo, judío,  ciudadano del mundo, Moustaki nos hizo añorar, entre otras cosas "...un jardin qu'on appelait la terre...". Con las cadencias etéreas de su música nos asomamos a un mundo de "metecos", de gente desarraigada, de bohemios que celebran la vida, el amor libre y el sol de los veranos. Siempre ligeros de equipaje, con la solidaridad por bandera  y pendientes  del camino, del viaje, disolviendo las fronteras, transformándolas en fraternidad y en libertad.
 Cómo no conectar con Moustaki. Es un ejemplo de ese crisol de pueblos y culturas que conocemos como Mediterráneo. De una familia griega de judíos procedentes de Corfú, instalados en la cosmopolita e histórica Alejandría, Giuseppe (o Yussef) Mustacchi, nacido en 1934, era hijo del propietario de una de las mayores librerías de la capital egipcia. En la ciudad fundada por Alejandro Magno se empapa de la cultura francesa que por aquel entonces irradia a medio mundo. De hecho de  adolescente presencia una actuación de Édith Piaf en la ciudad africana.
 En 1951 cumple su sueño de viajar a París y allí ejerce los más variados oficios. Vendedor de libros a domicilio, pianista de music-hall en locales de dudosa reputación, etc. Termina conociendo a su admirada Édith Piaf, tiene un romance con ella y le compone canciones que acaban siendo éxitos indiscutibles del repertorio de la cantante francesa, como "Milord".
Para aquel entonces ha cambiado su nombre, Giuseppe, por el de Georges, en honor a su también admirado Georges Brassens...
 Se hace de un gran prestigio como compositor y guitarrista y compone canciones para otros que  devienen en éxitos hasta que se decide a cantar él sus propios temas, antes las dudas de su discográfica. Y es entonces cuando da el golpe con "Le métèque", una canción que se convierte en un himno a la libertad y a la abolición de todo tipo de fronteras. A partir de ahí inicia un periplo que le hace viajar por medio mundo y empaparse de todo tipo de culturas ( como la brasileña, que le da un sabor nuevo a su música) para regresar siempre a su refugio, de Île de Saint-Louis, en el Sena parisino. 
 Ya decimos, abierto a todas las influencias, sus canciones tienen desde el más auténtico sabor de la "Chanson" a indagaciones musicales que llegan al clasicismo pasando por  la música griega -"Le métèque" no deja de ser un sirtaki-, brasileña, la canción popular, etc.
 Dio su último concierto en Barcelona y lo tuvo que dejar a la tercera canción, pues la afección pulmonar que acabaría con su vida en el 2013 ya comenzaba a pasarle factura. Sus restos reposan en el  impresionante cementerio parisino  de Père-Lachaise junto a otras glorias de la cultura y la Historia francesa que van desde Abelardo y Eloisa hasta su añorada Édith Piaf.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

Ésta es la letra de "Le métèque" :

Avec ma gueule de métèque,
de juif errant, de pâtre grec
de et mes cheveux aux quatre vents,
avec mes yeux tout délavés,
qui me donnent un air de rêver,
moi qui ne rêve plus souvent,
avec mes mains de maraudeur,
de musicien et de rôdeur,
qui ont pillé tant de jardins,
avec ma bouche qui a bu,
qui a embrassé et mordu
sans jamais assouvir sa faim

Avec ma gueule de métèque,
de juif errant, de pâtre grec,
de voleur et de vagabond,
avec ma peau qui s'est frottée
au soleil de tous les étés
et tout ce qui portait jupon,
avec mon cœur qui a su faire
souffrir autant qu'il a souffert
sans pour cela faire d'histoires
avec mon âme qui n'a plus
la moindre chance de salut
pour éviter le purgatoire

Avec ma gueule de métèque,
de juif errant, de pâtre grec
de et mes cheveux aux quatre vents,
je viendrai, ma douce captive,
mon âme sœur, ma source vive,
je viendrai boire tes vingt ans
et je serai prince de sang
rêveur ou bien adolescent
comme il te plaira de choisir
et nous ferons de chaque jour
toute une éternité d'amour
que nous vivrons à en mourir

Et nous ferons de chaque jour
toute une éternité d'amour
que nous vivrons à en mourir.

La óptica de la Historia


Cada época tiene unos paradigmas propios que tiñen la visión de los hechos del pasado. La historiografía muta también según las ideologías. Cuando se enjuician acontecimientos pretéritos con los anteojos del materialismo histórico, por poner un caso, el prisma gira los suficientes grados para que cambie toda la coloración.Y si la mirada parte de un humanismo cristiano, por colocarnos en  otra situación, también obtendremos una óptica distinta. Como los paradigmas del observador son muy rígidos habitualmente ya se encargará éste de que la correlación, la valoración, la omisión y la enfatización de los hechos se combinen para llegar a la mirada prefijada.  
  Incluso la visión de los hechos literarios que se desbordan hacia una potente vertiente sociológica admite un enfoque según los paradigmas del tiempo en que se estudian. No hay más que ver y comparar la bibliografía y los actos  generados por el tercer centenario del Quijote -del que tengo una magnífica edición publicada en esas fechas (que quizá no tenga nada que envidiar a la de Rico) con la resaca del desastre del 98- con los del cuarto, aún relativamente reciente. 
 En un libro llamado "El Juicio Universal" del inmenso escritor Giovanni Papini, un gigante de la Literatura (hoy bajo cierta sospecha por sus veleidades políticas) el ángel acusa a un habitante del Paleolítico, no recuerdo ahora bien si es esa la época, de haber matado a dos personas. La defensa de éste estriba en que solo pudo matar a dos porque nació muy débil y sin fuerzas y no consiguió exterminar a  centenares como sí hacían los otros miembros de su clan.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

Imagen: Templo de Zeus Olímpico.
[De A.Savin (Wikimedia Commons · WikiPhotoSpace) - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=27549253]


domingo, 20 de mayo de 2018

Nostalgia de la Caligrafía



Salía de mi casa en la calle Pasos de Santiago, doblaba hacia la izquierda por la esquina de Acisclo Díaz y me encaminaba, con mi cartera de material marrón con hebillas metálicas, llena de libros de tapas duras de cartón de la editorial Edelvives,  y mis zapatos Gorila, hacia la Sucursal, el colegio marista que había donde luego estuvo ubicada Galerías Preciados.
 Pongamos que discurre el curso 64/65. Si es así, entonces estoy matriculado en la Segunda, (según la particular terminología del colegio) y mi profesor es don Francisco, seglar en un universo de ensotanados hermanos de aquella congregación mariana. 
 Por las tardes recuerdo que teníamos una hora de caligrafía. Toda la logística para llevar a cabo esta actividad consistía en un pupitre de madera en el que había un agujero en donde encajaba un tintero de porcelana blanca que periódicamente nos llenaban de una  tinta llamémosla de garrafón, para hacer un símil con la bebida que se da en ciertas cantinas.  Añádanse a esto los adminículos propios de este arte (papel secante, plumillas, plumines...) Recordando todo esto comprendo ahora lo más que justificado que estaba el uso del baby, nombre con el que se conocía el tipo de "guardapolvo" que nos poníamos para estar en clase. 


 Pues bien, me viene a la memoria una tarde en que sin saber cómo, me puse de tinta hasta la camiseta. Don Francisco estaba perplejo. Yo creo que el cuaderno hubo que tirarlo y empezar con uno nuevo. No había papel secante en toda Murcia para secar tanta tinta. Mi madre supongo que tuvo que trabajar muy duro para lavar aquella ropa, no sé el alcance de las prestaciones de las lavadoras de aquella época, yo creo que fue más labor de restregar a fondo en la pila. Mi querida y añorada abuela Milagros, nada más verme, y alarmada, le dijo a mi madre: " Míralo, si parece un “ecceomo...” “ 
Y el caso es que yo creo que tenía muy buena letra.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)
Fuentes de las imágenes:
-todocoleccion.net
-De Nicolas17 - Trabajo propio, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1790667